Mediciones de higiene y seguridad: cómo detectar riesgos antes de que generen problemas

Las mediciones y evaluaciones de higiene y seguridad permiten conocer si las condiciones reales de un establecimiento son adecuadas para las tareas que allí se realizan. El análisis de iluminación, ruido, ergonomía y otros factores de riesgo ayuda a detectar desvíos, establecer medidas correctivas y prevenir accidentes y enfermedades laborales.

La prevención de riesgos laborales no depende únicamente de reaccionar cuando aparece un accidente, una observación de la ART o una inspección. Una gestión adecuada de higiene y seguridad comienza mucho antes: observando las condiciones reales de trabajo e identificando aquellos factores que pueden convertirse en un problema.

Dentro de esa gestión, las mediciones de iluminación y ruido, los estudios ergonómicos y las evaluaciones de condiciones de riesgo permiten transformar situaciones que muchas veces parecen normales en información técnica que puede ser analizada y corregida.

¿Por qué es importante evaluar las condiciones de trabajo?

Los riesgos laborales no siempre son evidentes.

Una máquina sin protección, un cable deteriorado o una salida bloqueada pueden detectarse con relativa facilidad. Sin embargo, existen otros riesgos que requieren observación, mediciones o evaluaciones específicas.

Una iluminación insuficiente puede aumentar la fatiga visual y dificultar determinadas tareas. Un nivel de ruido elevado puede generar exposición perjudicial aunque quienes trabajan en el lugar se hayan acostumbrado al sonido. Una postura mantenida durante varias horas puede representar un riesgo ergonómico aun cuando no provoque molestias inmediatas.

Por este motivo, una evaluación de higiene y seguridad debe analizar tanto los riesgos visibles como aquellos que necesitan ser medidos.

Medición de iluminación en el ambiente laboral

La iluminación adecuada depende de la tarea que se realiza.

No necesita el mismo nivel de iluminación un depósito utilizado únicamente para circulación que un puesto en el cual una persona debe leer documentación, controlar pequeños componentes o realizar tareas de precisión.

La Resolución SRT 84/2012 establece el protocolo utilizado para las mediciones de iluminación en el ambiente laboral.

Durante un estudio se analizan, entre otros aspectos:

  • los sectores y puestos de trabajo;
  • el tipo de actividad desarrollada;
  • los niveles de iluminación existentes;
  • la uniformidad de la iluminación;
  • las condiciones habituales de funcionamiento;
  • posibles zonas con sombras, contrastes o iluminación insuficiente.

El objetivo no es solamente obtener una cantidad determinada de lux. El resultado debe interpretarse teniendo en cuenta qué actividad se desarrolla en cada sector.

Cuando se detectan desvíos, las medidas pueden incluir modificaciones en la cantidad o distribución de luminarias, mantenimiento de equipos, cambios en la ubicación de puestos o mejoras en la iluminación localizada.

Medición de ruido laboral

El ruido es otro de los agentes que deben evaluarse cuando existe exposición durante la jornada laboral.

La Resolución SRT 85/2012 establece el protocolo para la medición del nivel de ruido en el ambiente de trabajo.

Para que una evaluación sea representativa es necesario considerar las condiciones habituales de operación: máquinas funcionando, duración de las tareas, fuentes de ruido y tiempo durante el cual los trabajadores permanecen expuestos.

Una medición aislada realizada en condiciones diferentes a las habituales puede no representar correctamente el riesgo.

El análisis permite determinar si son necesarias medidas de prevención como reducción del ruido en la fuente, aislamiento de equipos, modificaciones en procesos, reorganización de tiempos de exposición o utilización de protección auditiva cuando corresponda.

Siempre que sea técnicamente posible, la prevención debe priorizar el control del riesgo antes de depender exclusivamente de los elementos de protección personal.

Estudios ergonómicos: analizar cómo se realiza realmente el trabajo

La ergonomía estudia la relación entre las personas, las tareas, los equipos y el entorno de trabajo.

La Resolución SRT 886/2015 establece un protocolo para identificar y evaluar factores de riesgo ergonómico.

Entre los factores que pueden requerir análisis se encuentran las posturas forzadas, movimientos repetitivos, manipulación manual de cargas, esfuerzos, vibraciones, bipedestación prolongada y determinadas características del puesto.

El estudio ergonómico no consiste únicamente en observar si una silla o una mesa parecen cómodas.

Es necesario analizar cómo se realiza la tarea, con qué frecuencia se repite un movimiento, cuánto esfuerzo requiere, qué peso se manipula, durante cuánto tiempo se mantiene determinada postura y qué posibilidades existen de modificar esas condiciones.

A partir de esa evaluación pueden establecerse medidas técnicas u organizativas para reducir la exposición.

Evaluar condiciones de riesgo más allá de las mediciones

Una gestión integral de higiene y seguridad también requiere recorridas y relevamientos periódicos.

Durante esas evaluaciones pueden observarse aspectos relacionados con:

orden y limpieza, circulación interna, almacenamiento, instalaciones eléctricas, protección de máquinas, señalización, medios de escape, protección contra incendios, uso de elementos de protección personal y condiciones generales de los puestos de trabajo.

El valor de estos relevamientos está en detectar los desvíos antes de que generen consecuencias.

Además, las condiciones de un establecimiento cambian con el tiempo. Se incorporan máquinas, se trasladan sectores, aumenta la cantidad de personal, cambian materias primas o se modifican procesos.

Por eso, una evaluación realizada años atrás no necesariamente representa la situación actual.

Medir no es lo mismo que prevenir

Una medición o estudio técnico genera información. La prevención comienza cuando esa información se utiliza para tomar decisiones.

Un informe puede mostrar, por ejemplo, que un puesto presenta iluminación insuficiente o que determinada tarea implica un factor de riesgo ergonómico.

El paso siguiente es definir qué debe corregirse, establecer prioridades, implementar medidas y posteriormente verificar si esas medidas fueron efectivas.

Este ciclo —identificar, evaluar, corregir y controlar— es uno de los principios centrales de una gestión preventiva.

¿Cuándo conviene revisar las condiciones de higiene y seguridad?

Además de las evaluaciones periódicas previstas en la normativa aplicable, resulta conveniente realizar una revisión cuando existen cambios significativos.

Por ejemplo, cuando se incorpora maquinaria, se modifica un proceso productivo, cambia la distribución de una planta, aparecen nuevas tareas, aumenta la dotación o se detectan molestias recurrentes entre los trabajadores.

También es recomendable revisar las condiciones luego de un incidente, porque incluso cuando no existen lesiones el hecho puede revelar una condición que requiere corrección.

La finalidad no debería ser solamente cumplir con documentación. El objetivo es conocer qué ocurre realmente en el establecimiento y actuar antes de que un desvío se transforme en un accidente o una exposición perjudicial.

Preguntas frecuentes

1. ¿Qué mediciones de higiene y seguridad puede necesitar una empresa?

Depende de la actividad y de los riesgos presentes. Entre las evaluaciones habituales se encuentran iluminación, ruido, ergonomía y otros agentes físicos, químicos o ambientales cuando corresponda.

2. ¿La medición de iluminación debe realizarse en todos los sectores?

La evaluación debe contemplar los puestos y sectores relevantes de acuerdo con las tareas desarrolladas y las condiciones habituales de trabajo.

3. ¿Para qué sirve una medición de ruido laboral?

Permite conocer el nivel de exposición existente y determinar si deben implementarse medidas para reducir el riesgo asociado al ruido.

4. ¿Qué analiza un estudio ergonómico?

Puede analizar posturas, movimientos repetitivos, manipulación de cargas, esfuerzos, tiempos de exposición y otras características de la tarea que puedan generar riesgo ergonómico.

5. ¿Una medición que da correctamente significa que el establecimiento no tiene riesgos?

No. Una medición evalúa un factor determinado. La gestión de higiene y seguridad requiere analizar además el resto de las condiciones presentes en el lugar de trabajo.

6. ¿Por qué deben repetirse las evaluaciones?

Porque las condiciones laborales cambian. Nuevas máquinas, procesos, distribuciones o modalidades de trabajo pueden modificar los niveles de exposición y generar riesgos que antes no existían.